Malassezia en perros y gatos: cuándo causa enfermedad
Por Victor Costa, veterinario (CRMV MG 21605, Brasil) · 15 de septiembre de 2026 · 12 min
Composición editorial basada en el ebook original de Criando Elos.
Tu perro se lame las patas hasta que la piel queda roja. Una oreja huele fuerte y el pelo entre los pliegues parece grasoso pocas horas después del baño. Malassezia puede estar implicada, pero encontrarla en la piel no explica, por sí solo, por qué comenzó el problema.
Esa diferencia cambia toda la investigación. Malassezia es el nombre de un grupo de levaduras que puede vivir en la piel y las mucosas de animales sanos. La enfermedad aparece cuando existen signos compatibles y la levadura participa en la inflamación. El veterinario debe confirmar ese papel y averiguar qué favoreció la proliferación.
Malassezia puede vivir en la piel sin causar enfermedad
La especie más relacionada con dermatitis y otitis en perros y gatos es Malassezia pachydermatis. Forma parte de la microbiota cutánea, el conjunto de microorganismos que ocupa la piel sin causar daño necesariamente. Por eso, un resultado que muestra unas pocas levaduras no demuestra por sí solo una infección que necesite tratamiento.
El problema surge cuando cambia el equilibrio entre la piel, la respuesta inmunitaria local, la humedad, los lípidos de la superficie y los microorganismos. La levadura puede aumentar en zonas inflamadas, adherirse a la piel y contribuir a más picor y daño de la barrera cutánea. Una revisión de 2024 publicada en The Veterinary Journal describe la dermatitis por Malassezia como un proceso secundario que suele aparecer en presencia de una enfermedad de base.
Esto también distingue a Malassezia de la dermatofitosis, conocida como tiña. Los dermatofitos infectan el pelo y la queratina y requieren otra forma de diagnóstico, control ambiental y valoración del contagio. Tratar cualquier zona que pica con un producto “para hongos” mezcla enfermedades distintas y puede ocultar el problema real.
La dermatitis por Malassezia es común en la clínica canina y aparece con menor frecuencia en gatos. El consenso de la World Association for Veterinary Dermatology incluye ambas especies, pero señala que la presentación felina varía mucho según la condición asociada.
Los signos se parecen, pero perros y gatos no son iguales
Picor, enrojecimiento, descamación grasosa y olor son pistas frecuentes. En cuadros crónicos, la piel puede oscurecerse y engrosarse. En los perros suelen llamar la atención los pliegues, las patas, el cuello, las axilas, la ingle y la zona alrededor de la boca. El tejido alrededor de las uñas también puede inflamarse y acumular material marrón.
El olor ayuda a la familia a percibir un cambio, pero no identifica al microorganismo. Las bacterias, el exceso de cerumen, la inflamación alérgica y la humedad también modifican el olor. El aspecto grasoso tampoco confirma Malassezia sin una evaluación.
| Qué observar | En perros | En gatos |
|---|---|---|
| Piel | picor, enrojecimiento, escamas grasosas, olor y pérdida de pelo causada por lamido o rascado | dermatitis grasosa, con picor y distribución variables y, a veces, descamación más extensa |
| Pliegues y patas | axilas, ingle, labios, cuello, espacios entre los dedos y pliegues cutáneos son lugares frecuentes | los pliegues pueden afectarse; Devon Rex y Sphynx están entre las razas con predisposición descrita |
| Uñas | inflamación alrededor de la uña, material marrón y tinción rojiza del pelo cercano | puede haber coloración marrón rojiza de las uñas o inflamación de los pliegues ungueales |
| Oídos | sacudir la cabeza, rascarse, dolor, enrojecimiento, secreción y olor en casos de otitis externa | puede haber otitis, aunque también deben investigarse ácaros, bacterias y otras causas |
| Enfermedad asociada | alergias, trastornos de la queratinización, parásitos y algunas endocrinopatías aparecen con frecuencia en la investigación | puede asociarse con alergias; una enfermedad generalizada puede justificar una búsqueda más amplia de alteraciones internas |
En el oído, una secreción oscura no significa Malassezia automáticamente. El Manual Veterinario Merck recomienda combinar la historia, la otoscopia y la citología. En gatos, una secreción parecida a posos de café también hace sospechar ácaros. Las bacterias y las levaduras pueden aparecer juntas.
Busca atención el mismo día si existe dolor intenso, el conducto está muy hinchado, el animal no permite que se le acerquen, inclina la cabeza, pierde el equilibrio, presenta movimientos rápidos de los ojos, debilidad facial o dificultad para mantenerse de pie. Busca atención inmediata si hay pérdida de equilibrio, dificultad para mantenerse de pie u otro signo neurológico. Estos signos pueden indicar un problema más allá de la piel o del oído externo. No pongas gotas antes de una evaluación cuando haya dolor fuerte o un signo neurológico.
La recurrencia exige investigar la causa de base
Controlar la proliferación puede calmar la piel sin resolver el factor que la favoreció. Cuando vuelven el picor y el olor, la pregunta va más allá de “¿qué antifúngico uso?”. El veterinario revisa dónde comenzó el problema, si cambia con las estaciones, cómo se controlan los parásitos, qué come el animal, qué productos se usaron y si existen signos en otras partes del cuerpo.
En perros, la dermatitis atópica y otras hipersensibilidades aparecen a menudo junto con Malassezia. Los pliegues profundos, la piel muy grasa y los trastornos de la queratinización cambian el ambiente superficial. El hipotiroidismo y el hiperadrenocorticismo pueden entrar en el diagnóstico diferencial cuando el conjunto de signos apoya esas hipótesis. La reaparición de levaduras no demuestra por sí sola una endocrinopatía. En algunos animales, la investigación no identifica una causa de base y la piel puede responder al tratamiento antifúngico.
Las directrices de enfermedades alérgicas de la AAHA sitúan la citología de piel, los raspados, la búsqueda de pulgas y la citología del oído cuando hay signos en esa zona entre los primeros pasos para perros y gatos con prurito. Las pruebas de alergia no son un atajo para diagnosticar atopia. Suelen usarse después, cuando la historia y la exclusión de otras causas justifican planificar una inmunoterapia específica.
En gatos, la relación requiere todavía más cautela. Malassezia puede acompañar a alergias, dermatitis facial, acné e inflamación alrededor de las uñas. También se han descrito cuadros extensos junto con enfermedades internas graves y síndromes paraneoplásicos. Se trata de una asociación clínica. No demuestra que la levadura haya causado la enfermedad interna ni que todo gato con Malassezia tenga cáncer. La distribución de las lesiones, el estado general y los demás hallazgos determinan hasta dónde investigar.
La raza tampoco cierra el diagnóstico. Los estudios describen mayor riesgo en varias razas caninas, como Basset Hound, Cocker Spaniel Americano, West Highland White Terrier, Shih Tzu y Caniche. Un perro mestizo puede desarrollar el problema, y un perro de una raza predispuesta puede tener picor por otra causa.
El diagnóstico une citología, lesión y respuesta
La citología es la prueba más útil en la consulta. El profesional recoge células y material superficial de las zonas alteradas con cinta adhesiva, impresión en portaobjetos, raspado superficial o hisopo, según el lugar. Después examina la muestra teñida al microscopio. La levadura suele tener forma ovalada y puede recordar a un pequeño cacahuete en gemación.
El Manual Veterinario Merck explica cómo la citología cutánea identifica levaduras, bacterias y células inflamatorias y por qué la muestra debe proceder de lesiones relevantes. En los oídos, la recogida se hace antes de limpiar, ya que retirar la secreción puede borrar parte de la información.
No existe un número universal de levaduras que confirme enfermedad en todos los animales y zonas del cuerpo. Algunos reaccionan con mucha inflamación ante recuentos bajos, mientras que otros albergan más organismos sin signos. El consenso de la WAVD recomienda interpretar la citología junto con el aspecto de la lesión y seguir la respuesta clínica y citológica al tratamiento. Si la levadura desaparece y el picor continúa, el veterinario debe reevaluar la inflamación y otras posibles causas.
La lámpara de Wood no es la prueba principal para Malassezia. Puede ayudar a localizar pelos sospechosos en algunos casos de dermatofitosis por Microsporum canis, como explica el manual sobre dermatofitosis en perros y gatos. Son enfermedades diferentes. Que una zona no presente fluorescencia tampoco descarta todas las micosis.
Los raspados de piel, la búsqueda de parásitos, el cultivo de dermatofitos, la valoración de pulgas y otras pruebas pueden elegirse para los diagnósticos diferenciales. Hemograma, bioquímica, orina, pruebas hormonales o imagen no confirman Malassezia directamente. Se solicitan cuando la historia apunta a una condición de base, sobre todo ante infecciones repetidas o un gato con enfermedad extensa y cambios generales.
El tratamiento depende de la zona y de la gravedad
El objetivo es controlar la proliferación, reducir la inflamación y tratar el problema que cambió la piel. Los productos antifúngicos tópicos suelen tener un papel central porque la levadura permanece en las capas superficiales. La presentación cambia según la zona y puede ser champú, espuma, solución, toallita o medicamento ótico. La elección considera la especie, la extensión, la tolerancia de la piel y la posibilidad real de aplicarlo en casa.
Los antifúngicos orales se reservan para situaciones seleccionadas, como enfermedad extensa, grave o que no responde a un manejo tópico adecuado. No son simplemente una opción “más fuerte” para cualquier recurrencia. Pueden tener contraindicaciones, interacciones y requisitos de seguimiento. La evidencia disponible también es más limitada en gatos, según el consenso de la WAVD.
La otitis necesita su propio plan. Antes de recomendar limpieza o gotas, el veterinario examina el conducto e intenta valorar el tímpano. El dolor, la gran cantidad de secreción o el estrechamiento pueden exigir otro enfoque. Usar medicamento sobrante de un episodio anterior es arriesgado porque el agente, la inflamación y el estado del oído pueden haber cambiado.
La mejora del olor no define el final del tratamiento. En la revisión, el equipo puede comparar el picor, el enrojecimiento y la grasa y repetir la citología cuando esté indicado. La revisión de 2024 sobre Malassezia en perros y gatos también aborda la aparición de resistencia a los antifúngicos. Una respuesta insuficiente exige revisar el diagnóstico, la aplicación, la enfermedad de base y la elección del medicamento, en lugar de aumentar la cantidad por cuenta propia.
Cuando la causa asociada no puede controlarse por completo, algunos animales necesitan un mantenimiento planificado. Ese esquema pertenece al caso individual. El baño semanal o el uso continuo de un producto no debe convertirse en regla para todo animal que haya tenido Malassezia.
En casa, registra el patrón sin intentar diagnosticarlo
Lo que observas entre el primer cambio y la consulta ayuda a localizar el problema y medir la respuesta. Un registro breve suele ser más útil que intentar adivinar la causa.
- fotografía las mismas zonas con una luz parecida, sin filtros, e incluye una referencia de tamaño;
- anota dónde se rasca, se lame o se muerde y en qué horarios empeora;
- registra olor, grasa, secreción del oído, caída de pelo y lesiones alrededor de las uñas;
- enumera champús, gotas, pomadas, medicamentos y suplementos usados recientemente;
- informa sobre baños, natación, peluquería, cambios de alimento y fallos en el control antiparasitario;
- pregunta a la clínica si debes evitar el baño o la limpieza antes de la consulta, porque la toma de muestras puede hacerse antes de retirar el material;
- seca el pelo y los pliegues con cuidado después de que se mojen, sin frotar la piel inflamada;
- no apliques vinagre, aceites esenciales, champú humano, pomadas ni gotas antiguas. Estos intentos pueden irritar, intoxicar, alterar la citología o lesionar un oído cuyo tímpano esté dañado.
Anota también la respuesta a lo prescrito. Los días con menos picor, la vuelta del olor, la dificultad para aplicar un producto y cualquier reacción adversa ayudan al veterinario a decidir si el plan funciona. Si el animal empeora durante el tratamiento, contacta con la clínica antes de la revisión programada.
Preguntas frecuentes
¿Malassezia es un hongo o una bacteria?
Es una levadura y, por lo tanto, un hongo. Es diferente de los dermatofitos que causan la tiña y puede vivir normalmente en la piel sin producir enfermedad.
¿Encontrar Malassezia en la citología confirma dermatitis?
No de manera aislada. El veterinario relaciona la cantidad y la ubicación de las levaduras con las lesiones, el picor, otros microorganismos y la respuesta al tratamiento.
¿Malassezia pasa de una mascota a otra?
La dermatitis habitual surge por la proliferación de levaduras que ya forman parte de la microbiota, por lo que no se maneja como una tiña contagiosa común. El consenso registra situaciones zoonóticas raras y específicas. Lavarse las manos es sensato, y las personas con inmunosupresión importante deben consultar a su equipo médico.
¿El olor fuerte basta para reconocer Malassezia?
No. También hay olor en infecciones bacterianas, otitis mixtas, exceso de cerumen y otras inflamaciones. La citología ayuda a distinguir estas posibilidades.
¿Los gatos también tienen dermatitis por Malassezia?
Sí, pero es menos común y más variable que en perros. Un gato con enfermedad extensa, pérdida de peso, apatía u otros cambios generales puede necesitar una investigación más allá de la piel.
¿Puedo usar champú antifúngico humano en mi mascota?
No lo uses sin orientación veterinaria. La concentración, el vehículo, la zona de aplicación, el tiempo de contacto y la seguridad son diferentes, y los gatos pueden ingerir residuos al acicalarse.
¿Por qué vuelve el problema después de mejorar la piel?
La levadura puede haberse controlado mientras una alergia, una alteración de la barrera, una enfermedad del oído u otro factor continuaba activo. La recurrencia también merece una nueva citología porque la causa del episodio actual puede ser distinta.
Lleva fotos, fechas y una lista completa de todo lo que ya se aplicó. La guía sobre qué anotar antes de la consulta ayuda a organizar esa historia. Si existe dolor intenso o un cambio de equilibrio, consulta cuándo ir al veterinario. Para comparar un signo nuevo con la rutina habitual, lee qué es normal en una mascota. El ebook disponible en esta página está en portugués de Brasil, y los cursos de Criando Elos profundizan en el cuidado de perros y gatos.
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Material disponible en portugués de Brasil.Corrección del material: la citología interpretada junto con los signos clínicos es central para investigar Malassezia. La lámpara de Wood mencionada en el PDF no es la prueba principal para esta levadura.
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